El típico libro que uno se lee porque se lo lee todo el mundo. Entiendo que tenga su público pero no tanto revuelo. El género es inclasificable, porque más que novela erótica yo la catalogaría como de novela fantástica, con animales mitológicos y todo: el multimillonario que se encapricha de una jovencita normal, que es irresistiblemente atractivo, joven y perfecto en todo, y además una bestia incombustible e incansable en la cama, y la joven de 25 años, aún virgen y le va que le peguen unos azotes.
Los Mundos de Damarmont